Según un reciente estudio publicado en The American Journal of Physical Anthropology, los antiguos Incas tenian la tecnica y la destreza necesaria para que sus “cirujanos” removieran pequeñas porciones del cráneo de sus pacientes para tratar heridas de la cabeza, y no perder al paciente.

Ese procedimiento quirúrgico se le conoce como trepanación, y solía ser practicada en hombres adultos, generalmente para tratar heridas sufridas en combate. A diferencia de los cirujanos modernos, la perforacion no era con un taladro, sino con una técnica de raspado. El cráneo era raspado lentamente, lo que resultaba en un hueco circular rodeado de un área mayor de hueso raspado. Por supuesto no habìa anestesia. Hoy en día se realiza un procedimiento muy parecido para aliviar la presión causada por la acumulación de fluido luego de un trauma severo en la cabeza.

Los Incas eran una civilización guerrera, que pasaba de una conquista a otra, y muchas veces también sufrían guerras internas. Por lo que las heridas en combate eran muy frecuentes.

Craneo Inca trepanado

En una tumba descubierta en Cuzco, la capital Inca, se encontraron restos del año 1000, que tenían evidencias de que las técnicas quirúrgicas fueron estandarizadas y perfeccionadas a lo largo del tiempo. Muchos de los cráneos más antiguos no muestran evidencias de hueso curado luego de la operación, sugiriendo que el procedimiento fue fatal. Pero ya para el año 1400 se cree que la supervivencia a la operación se acercaba al 90% de los casos. Incluso con niveles bajos de infección.

Los autores del estudio notaron que los cirujanos incas evitaban áreas en las cuales cortar habría sido peligroso porque podría causar heridas en el cerebro, sangrados o infecciones.
Obviamente en aquellos tiempos no tenían los beneficios de la anestesia total de nuestros días, ni tampoco antibióticos, pero se las arreglaban con plantas medicinales, como por ejemplo la coca y el tabaco. “Estas, junto con la cerveza de maíz, podría haber aliviado algo el dolor”, dijo Verushko. Otras plantas podían utilizarse como antisépticos o para reducir las infecciones.
Con info de: EspacioCiencia

If you enjoyed this post, make sure you subscribe to my RSS feed!