¿Por qué hay artículos científicos que avalan la homeopatía, acupuntura, reiki, etc?


Surfeando por la red les traigo estoa mis lectores

Cualquiera que haya buscado en internet sobre cualquier tema sobre salud (o incluso aunque no) habrá podido comprobar la enorme cantidad de remedios milagrosos, curalotodos y demás estafas que, bajo la cobretura de una palabrería de apariencia científica, pululan por la red. Para el común de los mortales, muchas veces es difícil distinguir cuándo el remedio de turno es legítimo y cuando no es más que un sacacuartos. Esto es especialmente cierto cuando algunas de estas pseudoterapias es respaldada por algunos médicos, tal y como sucede con la homeopatía, la acupuntura, quiropráctica, reiki, los antineoplasmones de Burzynski, etc. Sus defensores “médicos”, muchas veces con formación científica, se encargan de producir una gran cantidad de estudios que demuestran las bondades de su terapia favorita. Estos estudios, a su vez, son usados por los defensores, vamos a llamarles “amateurs”, que aparecen en cualquier blog que los critique con argumentos como “pues mira el artículo XXX publicado en la revista YYY”.
En la mayoría de los casos, una primera lectura del artículo presentado por el magufo de turno ya es suficiente para ver una gran cantidad de deficiencias. Normalmente estos artículos tienen un número muy pequeño de casos, no tienen en cuenta el efecto placebo, no usan el doble ciego, las técnicas estadísticas son deficientes, etc. Sin embargo, entre toda la morralla que hay en estos campos, sí podemos encontrar algunos casos puntuales de estudios bien hechos, con un número adecuado de casos, considerando placebo, etc. Lo curioso es que, en la mayoría de los casos, cuando otro grupo intenta replicar esos resultados obtiene resultados negativos. ¿Por qué sucede esto? ¿Quién tiene razón, el que encuentra que el tratamiento es eficaz, o el que no?
Para poder explicarlo, primero tenemos que entender qué es lo que realmente se hace en un estudio clínico. Cuando un paciente recibe un tratamiento y se cura, en realidad no sabemos si se ha curado por el tratamiento o por cualquier otra causa. De la misma manera, si el paciente no mejora, no podemos asegurar que el tratamiento no sea efectivo. Tal vez factores que ignoramos han contribuido al fracaso. ¿Cómo podemos saber entonces si un tratamiento merece la pena o no? Pues la manera de hacerlo es administrándoselo a muchos pacientes y comparando cómo reaccionan esos pacientes frente a los que no lo han recibido o han recibido otro, al que llamaremos grupo de control. Si el grupo que ha recibido el tratamiento tiene más casos de curaciones o mejoras que el de control, ya podemos empezar a decir que la terapia funciona… bueno, no del todo.
Hay muchas cosas que tenemos que tener en cuenta antes de cantar victoria. Primero, nos tenemos que asegurar de que el grupo de control y el del tratamiento sean equivalentes para todos los factores que pueden influenciar el resultado (sexo, edad, otras enfermedades, nivel económico…). Por ejemplo, si en un grupo la edad media es mucho mayor que en el otro, es esperable que sus resultados sean peores, independientemente de la bondad del tratamiento. Muchas veces los factores que hay que controlar son muy sutiles, por lo que muchos estudios quedan invalidados al descubrirse algún factor que no se ha tenido en cuenta.
Pero incluso con un control estricto de todos los factores, todavía podemos tener problemas. Y eso es debido a las bases matemáticas en las que se fundamentan los estudios clínicos. En este tipo de trabajos, se comparan dos tratamientos (o un tratamiento y placebo), y se miden las diferencias entre los resultados de uno y otro grupo. Incluso si ambos grupos son exáctamente iguales, estadísticamente sería muy improbable que obtuvieramos exáctamente los mismos resultados, por lo que la pregunta fundamental que debemos responder no es ¿cuál es la diferencia entre ambos grupos? sino ¿son estas diferencias significativas o producto de fluctuaciones estadísticas?
Para contestar a esta pregunta se tienen en cuenta dos hipótesis diferentes. La primera se llama hipótesis alternativa, que es la que queremos “demostrar”: que nuestro tratamiento funciona y es mejor que el otro, o que nada. La segunda se llama hipótesis nula. Generalmente es “no existe diferencia entre el tratamiento y placebo”, o “el tratamiento A no es mejor que el tratamiento B”. Esta se considera cierta por defecto, y el resultado final no es una “demostración” de si el tratamiento funciona o no, sino cómo de probable es tener los resultados que hemos obtenido si la hipótesis nula es cierta. Hay muchas maneras de reportar esto, pero una de las más comunes es usar el factor p o factor de significancia. Su valor es, precisamente, la probabilidad mencionada. Aunque con ciertas críticas, en medicina se empiezan a considerar relevantes resultados con un valor de p<0.05, o sea, resultados con una probabilidad menor del 5% si la hipótesis nula fuera cierta.
Como esto es un poco abstracto, vamos a ver un ejemplo simple para ilustrarlo. Imaginemos que, para celebrar las visitas que tiene el blog, los colaboradores nos vamos a tomar unas cervezas. En un momento dado, y ya con unas cuantas jarras vacías, Ateo666666 y yo nos apostamos quién paga la cuenta a cara o cruz. Ateo saca una moneda, la lanza y sale cruz…¡mierda! me toca pagar. Sin embargo, yo no estoy muy convencido. Todos sabemos que los ateos son seres inmorales, mentirosos y beben sangre humana, así que tengo la seria sospecha de que Ateo ha usado una moneda trucada, así que me hago con ella para comprobarlo.
Mi intención para demostrar la perversidad de Ateo es lanzar la moneda cinco veces y comprobar cuántas veces obtengo cara y cuántas cruz. Aquí mi hipótesis nula es que la moneda es una moneda sin trucar y por lo tanto la probabilidad de obtener cruz es del 50%. Mi hipótesis alternativa es que la probabilidad de obtener cruz es mayor del 50%. Así que empiezo a lanzar la moneda. La primera sale cruz, eso tiene una probabilidad del 50% (p=0.5). La segunda, también cruz, p=0.25. La tercera, p=0.125, la cuarta, p=0.0625 y la quinta cruz consecutiva tiene una significancia de p=0.03125. Ahí está mi prueba de la infamia de Ateo, así que corro raudo a denunciarle ante el resto de colaboradores para expulsarle por su inmoralidad.
Pero resulta que Manuel, que es un escéptico malvado, no está tan convencido como yo, y me pide la moneda para repetir el experimento él mismo. Lanza la moneda cinco veces y obtiene cara tres veces y cruz dos. La probabilidad de sacar cruz dos o más veces lanzando una moneda sin trucar cinco veces es de p=0.8125. ¿Cómo puede ser esto? Observad que mi resultado es poco probable, poco más del 3%, pero no especialmente difícil. ¿Puede ser que la moneda sea justa y yo haya obtenido simplemente un resultado extremo? ¿O está trucada y ha sido Manuel el que ha obtenido un resultado extremo? ¿A cuál de los dos experimentos debemos creer?
Para resolver el dilema, nombramos juez a J.M.. Para determinar qué creer ante estos resultados, J.M. decide hacer el equivalente a una revisión sistemática de estudios. En estas revisiones, un autor o grupo de autores recolecta los datos de todos los experimentos pertinentes y analiza estadísticamente sus resultados teniendo en cuenta la calidad de cada uno, el número de casos representados, los factores que se han tenido en cuenta, etc. En nuestro ejemplo la situación es mucho más simple. Ambos experimentos son idénticos y tienen el mismo número de casos, así que podemos analizarlos de forma sencilla. J.M. se da cuenta de que ambos resultados pueden ser considerados como resultados parciales de un experimento en el que se haya lanzado la moneda 10 veces, obteniendo cruz 7 veces y cara 3. En estas circunstancias, nuestro factor p es de 0.1719. Es decir, con una moneda que tenga una probabilidad del 50% de obtener cruz, este resultado, o uno más extremo, tiene una probabilidad de obtenerse de casi el 17.2%. Así que por mucho que me pese, me toca pagar la ronda de cervezas y ofrecer una disculpa a Ateo por haber dudado de su honradez.
Así, este es, básicamente, el motivo por el que hay algunos estudios bien realizados en los que se encuentran efectos significativos de terapias evidentemente inútiles, como la homeopatía, la acupuntura, aromaterapía, etc. Además, este efecto se ve exacervado por el llamado sesgo de publicación. Si alguien pretende publicar en una revista prestigiosa que el cáncer no se puede curar con agua mágica, ¿qué respuesta puede esperar? ¿Has descubierto que clavar una aguja en la ingle no cura el asma? Buena suerte intentando publicar eso. En cambio, un resultado sorprendente sí tiene mucha más aceptación. De forma que, cuando uno revisa los artículos publicados sobre una determinada terapia, no está obteniendo una muestra significativa, sino una sesgada hacia la existencia de un efecto terapeutico.
Nota:
Si alguien quiere calcular las probabilidades por su cuenta, en el caso de la moneda se debe usar la distribución binomial.

Artículo original:
¿Por qué hay artículos científicos que avalan la homeopatía, acupuntura, reiki, etc?


Método de detección precoz del VIH en niños menores de 18 meses


Hola amigos de Tenoch, la mejor seleccion de articulos de la red chquen este

Un grupo de investigación español está desarrollando un método rápido y económico para detectar el virus VIH en niños menores de 18 meses. La idea es aplicarlo en países que no tienen acceso a sistemas de detección de coste mucho mayor. Este método todavía tiene que ser perfeccionado, lo cual requiere más investigación, y para ello necesitan fondos. Los responsables del proyecto están pidiendo aportaciones económicas por “crowdfunding”, tú puedes formar parte del proyecto favoreciendo a personas de las regiones más desfavorecidas. Podéis encontrar más detalles sobre el proyecto pinchando en ESTE ENLACE.

El siguiente video te lo cuenta de manera resumida

Lee más:
Método de detección precoz del VIH en niños menores de 18 meses


Desde el punto de vista evolutivo, los humanos somos más artesanos que filósofos


Hola amigos y amigas de Tenoch, como siempre les traigo la mejor seleccion de articulos de la red

Cerebellum_animation_smallDesde hace casi un siglo las espectaculares capacidades cognitivas de la especie humana se han atribuido casi exclusivamente al aumento del tamaño del neocórtex, tejido cerebral que ha sido descrito como “el mayor logro de la evolución y el sustrato biológico de la destreza mental humana”. Pero sorprendentemente esta idea, presente en todos los libros de texto, puede que no sea del todo cierta.

Así, en plena época de la más sofisticada tecnología científica, un par de investigadores británicos han realizado un sencillo a la vez que elegantísimo estudio que puede alterar las teorías actuales sobre cómo hemos llegado a ser lo que somos. Nuestros protagonistas han recolectado de diferentes fuentes las medidas de peso y tamaño de diferentes regiones del encéfalo en las distintas especies de mamíferos, primates incluidos. Lo primero que observaron es que, en consonancia con el saber sólidamente establecido desde hace décadas, dentro de la escala evolutiva de los mamíferos, el neocórtex ha sufrido un aumento espectacular de tamaño en los primates tal y como se muestra en las líneas coloreadas de la siguiente figura:

neocortex

Pero lo llamativo de estudio es que cuando representaron el tamaño del cerebelo

cerebelo

éste también había sufrido un gran aumento, proporcionalmente mayor incluso que el del neocórtex. Cuando se compara el incremento de cada una de estas regiones del encéfalo se observa

2 cerebelo

una tendencia a la especialización cerebelar de los primates, en donde el ser humano sería simplemente el caso más extremo. Así entonces, mientras los chimpancés de la especie Pan troglodytes tienen un neocórtex un 230% más grande que los babuinos, su cerebelo es sin embargo un 300% mayor. Algo similar ocurre en los humanos en donde el neocórtex es un 818% más grande que el de los babuinos pero el cerebelo es un 940% mayor.

Además los autores del estudio añaden que

Nuestros resultados contradicen la creencia generalizada de que el cerebro humano se distingue principalmente por la expansión relativa del neocórtex e indican que las medidas comparativas usadas comúnmente, tales como el tamaño del cerebro en general, el tamaño del neocórtex y el número de neuronas neocorticales no logran captar los aspectos más importantes de la evolución del cerebro. Un neocórtex agrandado ha sido generalmente considerado como el sustrato de la cognición superior y se ha relacionado en particular, a la evolución de la inteligencia social. La evolución humana, sin embargo, se caracterizó por el incremento de las complejidades tanto tecnológica como social. Es particularmente probable que el cerebelo haya desempeñado un papel en la complejidad tecnológica, a través de su participación en el aprendizaje de habilidades senso-motoras, la imitación y la producción de secuencias complejas de comportamientos, como aquellos implicados en la fabricación y el uso de herramientas.

Los autores también indican que

Aunque el cerebelo y el neocortex tienden a evolucionar juntos [...] nuestros resultados sugieren que la selección natural actuó de forma desproporcionada sobre los componentes del cerebelo durante la evolución de los homínidos, incluyendo los seres humanos.

Y finalmente concluyen que

Dado el papel del cerebelo en el control senso-motor y en el aprendizaje de secuencias de acción complejas, la especialización cerebelar es probable que hayan apoyado la evolución de las avanzadas capacidades tecnológicas de los humanos, que a su vez puede haber dado lugar a una preadaptación para el lenguaje. La confluencia entre las diferentes líneas de evidencia [...] y nuestra documentación de la rápida expansión del cerebelo, sugiere por que el actual énfasis casi exclusivo en el cerebro anterior como el lugar geométrico de las funciones cognitivas avanzadas puede ser exagerado y apunta a un papel clave para la cerebelo en la evolución cognitiva humana.

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* ¿Puede residir la conciencia fuera del cerebro?

Via:
La Ciencia y sus Demonios


Los gobiernos europeos han elegido la ignorancia


A ver que opinan de este articulo que me encontre en la red

tierra plana recortes-en-investigaciónCientíficos de diferentes países europeos describen en una carta que se puede firmar en este link, que a pesar de la marcada heterogeneidad en la situación de la investigación científica en los diferentes países europeos, hay fuertes similitudes en las políticas destructivas que se están llevando a cabo. Este análisis crítico, reseñado en las prestigiosas revistas Nature, Science y publicado simultáneamente en varios periódicos de toda Europa, es una llamada de atención a los líderes políticos para que cambien el rumbo, y a investigadores y ciudadanos para que apoyen el papel esencial de la ciencia en la sociedad. Les dejo con la carta:

Los responsables políticos de cada vez un mayor número de países europeos, así como los líderes de la Unión Europea, han perdido el contacto por completo con la realidad del mundo de la investigación científica.
Han elegido ignorar la contribución crucial de un sector potente de investigación a la economía, particularmente importante en los países afectados más severamente por la crisis económica. En su lugar, han impuesto drásticos recortes presupuestarios a la Investigación y Desarrollo (I+D) que hacen que estos países sean más vulnerables a medio y largo plazo a futuras crisis económicas. Todo ello bajo la mirada complaciente de las instituciones europeas, más preocupadas de que los Estados miembros cumplan con los objetivos de reducción de déficit, a que mantengan y mejoren unas infraestructuras nacionales de I+D que puedan ayudar a estos países a cambiar su modelo productivo a uno más robusto basado en la generación de conocimiento.

Han elegido ignorar que la investigación no sigue ciclos políticos; que una inversión en I+D sostenida y a largo plazo es crítica porque la ciencia es una carrera de fondo; que algunos de sus frutos pueden ser recolectados ahora, pero que otros pueden tardar generaciones en madurar; que si no plantamos hoy nuestros hijos no tendrán las herramientas para afrontar los retos del mañana. En su lugar, han seguido políticas cíclicas de inversión en I+D con un único objetivo en mente: la reducción del déficit anual a lo que puede resultar ser un valor artificial impuesto por las instituciones europeas y financieras, ajenos por completo al efecto devastador que esto está teniendo en el potencial científico e innovador de estos países y del conjunto de Europa.

Han elegido ignorar que la inversión pública en I+D atrae a la inversión privada. Que en un “Estado innovador” como los Estados Unidos, más de la mitad de su crecimiento económico se debe a la innovación arraigada en la investigación básica financiada por el gobierno federal. En su lugar, tienen la expectativa nada realista de que los incrementos de inversión en I+D necesarios para alcanzar el objetivo de la Estrategia de Lisboa de un 3% del producto interior bruto serán llevados a cabo por el sector privado exclusivamente, a la vez que reducen la inversión pública en I+D. Esto contrasta fuertemente con la disminución en el número de empresas innovadoras, que ya empieza a ser muy notable en algunos de estos países, y con la prevalencia, entre las pequeñas y medianas empresas, de reducidos negocios familiares sin capacidad innovadora.

Han elegido ignorar que la formación de investigadores precisa de recursos y de tiempo En su lugar, excusados por la directiva europea de reducir el empleo público, han impuesto drásticos recortes en la contratación de investigadores en centros de investigación y universidades. Esto, añadido a la falta de oportunidades en el sector privado y a los recortes en los programas de recursos humanos, está produciendo una “fuga de cerebros” desde el Sur hacia el Norte y fuera de Europa. El resultado es una irremediable pérdida de inversión y el incremento de la brecha en I+D entre los países europeos. Desesperanzados por la falta de oportunidades y la incertidumbre inherente a la concatenación de contratos temporales, muchos científicos están considerando abandonar la investigación, un camino sin retorno debido a la naturaleza de la actividad investigadora que diezma el personal científico cualificado disponible para la industria. En vez de disminuir el déficit , todo esto está contribuyendo a crear un nuevo tipo de déficit: un déficit en tecnología, innovación y descubrimiento que afecta a toda Europa.

Han elegido ignorar que la investigación aplicada no es más que la aplicación de la investigación básica y no se limita a investigación con impacto en el mercado a corto plazo, como algunos líderes políticos parecen creer. En su lugar, a nivel nacional y europeo, han impuesto una marcada tendencia a centrarse en estos proyectos de investigación orientados al mercado, cuando éstos no son más que frutos de una rama baja del intrincado árbol de la investigación. A pesar de que en algunos casos las semillas de estos frutos pueden germinar en nuevos conocimientos fundamentales, socavar la investigación básica mata lentamente las raíces del árbol.

Han elegido ignorar cómo funciona el proceso científico; que la investigación requiere experimentación y que no todos los experimentos tendrán éxito; que la “excelencia” es la punta de un iceberg que flota gracias al corpus de trabajo que hay debajo. En su lugar, las políticas científicas a nivel nacional y europeo han derivado rápidamente en políticas de financiación de un número cada vez más reducido de grupos de investigación bien establecidos, socavando el portfolio diversificado que necesitaremos para afrontar los retos sociales y tecnológicos del futuro. Adicionalmente, esta política está contribuyendo a la “fuga de cerebros” debido a que un pequeño número de las instituciones mejor financiadas están llevando a cabo políticas de contratación de este reducido número de investigadores con financiación.

Han elegido ignorar la sinergia crucial que existe entre la investigación y la educación. En su lugar, han cortado drásticamente la financiación de la investigación en las universidades, afectando negativamente su calidad y amenazando su papel como promotoras de igualdad de oportunidades.

Y sobre todo, han elegido ignorar que la investigación no sólo sirve a la economía sino que incrementa el conocimiento y el bienestar social, incluyendo de aquellos que no pueden pagar la factura.

Han elegido ignorar pero estamos decididos a recordárselo con determinación porque su ignorancia puede costarnos el futuro. Como investigadores y ciudadanos, formamos una red internacional acostumbrada a intercambiar información y proposiciones. Y estamos involucrados en llevar a cabo una serie de iniciativas a nivel nacional y europeo para oponernos rotundamente a la destrucción de las infraestructuras nacionales de I+D y para contribuir a la construcción de una Europa social de abajo a arriba. Hacemos un llamamiento a investigadores y ciudadanos a defender esta postura con nosotros. No hay alternativa. Se lo debemos a nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos.

Amaya Moro-Martín, Astrophysicist; Space Telescope Science Institute, Baltimore (USA); EuroScience, Strasbourg; spokesperson of Investigación Digna (for Spain).
Gilles Mirambeau, HIV virologist; Sorbonne Universités, UPMC Univ. Paris VI (France); IDIBAPS, Barcelona (Spain); EuroScience Strasbourg.
Rosario Mauritti, Sociologist; ISCTE, CIES-IUL, Lisbon (Portugal).
Sebastian Raupach, Physicist; initiator of “Perspektive statt Befristung” (Germany).
Jennifer Rohn, Cell biologist; Division of Medicine, University College London, London (UK); Chair of Science is Vital.
Francesco Sylos Labini, Physicist; Enrico Fermi Center, Institute for Complex Systems (ISC-CNR), Rome (Italy); editor of Roars.it.
Varvara Trachana, Cell biologist; Faculty of Medicine, School of Health Sciences, University of Thessaly, Larissa (Greece).
Alain Trautmann, Cancer immunologist; CNRS, Institut Cochin, Paris (France); former spokesman of “Sauvons la Recherche”.
Patrick Lemaire, Embryologist; CNRS, Centre de Recherche de Biochimie Macromoléculaire, Universités of Montpellier; initiator and spokesman of “Sciences en Marche” (France).

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Entradas relacionadas:

Via:
La Ciencia y sus Demonios


Los gobiernos europeos han elegido la ignorancia


Excelente articulo que pense en compartirles

tierra plana recortes-en-investigaciónCientíficos de diferentes países europeos describen en una carta que se puede firmar en este link, que a pesar de la marcada heterogeneidad en la situación de la investigación científica en los diferentes países europeos, hay fuertes similitudes en las políticas destructivas que se están llevando a cabo. Este análisis crítico, reseñado en las prestigiosas revistas Nature, Science y publicado simultáneamente en varios periódicos de toda Europa, es una llamada de atención a los líderes políticos para que cambien el rumbo, y a investigadores y ciudadanos para que apoyen el papel esencial de la ciencia en la sociedad. Les dejo con la carta:

Los responsables políticos de cada vez un mayor número de países europeos, así como los líderes de la Unión Europea, han perdido el contacto por completo con la realidad del mundo de la investigación científica.
Han elegido ignorar la contribución crucial de un sector potente de investigación a la economía, particularmente importante en los países afectados más severamente por la crisis económica. En su lugar, han impuesto drásticos recortes presupuestarios a la Investigación y Desarrollo (I+D) que hacen que estos países sean más vulnerables a medio y largo plazo a futuras crisis económicas. Todo ello bajo la mirada complaciente de las instituciones europeas, más preocupadas de que los Estados miembros cumplan con los objetivos de reducción de déficit, a que mantengan y mejoren unas infraestructuras nacionales de I+D que puedan ayudar a estos países a cambiar su modelo productivo a uno más robusto basado en la generación de conocimiento.

Han elegido ignorar que la investigación no sigue ciclos políticos; que una inversión en I+D sostenida y a largo plazo es crítica porque la ciencia es una carrera de fondo; que algunos de sus frutos pueden ser recolectados ahora, pero que otros pueden tardar generaciones en madurar; que si no plantamos hoy nuestros hijos no tendrán las herramientas para afrontar los retos del mañana. En su lugar, han seguido políticas cíclicas de inversión en I+D con un único objetivo en mente: la reducción del déficit anual a lo que puede resultar ser un valor artificial impuesto por las instituciones europeas y financieras, ajenos por completo al efecto devastador que esto está teniendo en el potencial científico e innovador de estos países y del conjunto de Europa.

Han elegido ignorar que la inversión pública en I+D atrae a la inversión privada. Que en un “Estado innovador” como los Estados Unidos, más de la mitad de su crecimiento económico se debe a la innovación arraigada en la investigación básica financiada por el gobierno federal. En su lugar, tienen la expectativa nada realista de que los incrementos de inversión en I+D necesarios para alcanzar el objetivo de la Estrategia de Lisboa de un 3% del producto interior bruto serán llevados a cabo por el sector privado exclusivamente, a la vez que reducen la inversión pública en I+D. Esto contrasta fuertemente con la disminución en el número de empresas innovadoras, que ya empieza a ser muy notable en algunos de estos países, y con la prevalencia, entre las pequeñas y medianas empresas, de reducidos negocios familiares sin capacidad innovadora.

Han elegido ignorar que la formación de investigadores precisa de recursos y de tiempo En su lugar, excusados por la directiva europea de reducir el empleo público, han impuesto drásticos recortes en la contratación de investigadores en centros de investigación y universidades. Esto, añadido a la falta de oportunidades en el sector privado y a los recortes en los programas de recursos humanos, está produciendo una “fuga de cerebros” desde el Sur hacia el Norte y fuera de Europa. El resultado es una irremediable pérdida de inversión y el incremento de la brecha en I+D entre los países europeos. Desesperanzados por la falta de oportunidades y la incertidumbre inherente a la concatenación de contratos temporales, muchos científicos están considerando abandonar la investigación, un camino sin retorno debido a la naturaleza de la actividad investigadora que diezma el personal científico cualificado disponible para la industria. En vez de disminuir el déficit , todo esto está contribuyendo a crear un nuevo tipo de déficit: un déficit en tecnología, innovación y descubrimiento que afecta a toda Europa.

Han elegido ignorar que la investigación aplicada no es más que la aplicación de la investigación básica y no se limita a investigación con impacto en el mercado a corto plazo, como algunos líderes políticos parecen creer. En su lugar, a nivel nacional y europeo, han impuesto una marcada tendencia a centrarse en estos proyectos de investigación orientados al mercado, cuando éstos no son más que frutos de una rama baja del intrincado árbol de la investigación. A pesar de que en algunos casos las semillas de estos frutos pueden germinar en nuevos conocimientos fundamentales, socavar la investigación básica mata lentamente las raíces del árbol.

Han elegido ignorar cómo funciona el proceso científico; que la investigación requiere experimentación y que no todos los experimentos tendrán éxito; que la “excelencia” es la punta de un iceberg que flota gracias al corpus de trabajo que hay debajo. En su lugar, las políticas científicas a nivel nacional y europeo han derivado rápidamente en políticas de financiación de un número cada vez más reducido de grupos de investigación bien establecidos, socavando el portfolio diversificado que necesitaremos para afrontar los retos sociales y tecnológicos del futuro. Adicionalmente, esta política está contribuyendo a la “fuga de cerebros” debido a que un pequeño número de las instituciones mejor financiadas están llevando a cabo políticas de contratación de este reducido número de investigadores con financiación.

Han elegido ignorar la sinergia crucial que existe entre la investigación y la educación. En su lugar, han cortado drásticamente la financiación de la investigación en las universidades, afectando negativamente su calidad y amenazando su papel como promotoras de igualdad de oportunidades.

Y sobre todo, han elegido ignorar que la investigación no sólo sirve a la economía sino que incrementa el conocimiento y el bienestar social, incluyendo de aquellos que no pueden pagar la factura.

Han elegido ignorar pero estamos decididos a recordárselo con determinación porque su ignorancia puede costarnos el futuro. Como investigadores y ciudadanos, formamos una red internacional acostumbrada a intercambiar información y proposiciones. Y estamos involucrados en llevar a cabo una serie de iniciativas a nivel nacional y europeo para oponernos rotundamente a la destrucción de las infraestructuras nacionales de I+D y para contribuir a la construcción de una Europa social de abajo a arriba. Hacemos un llamamiento a investigadores y ciudadanos a defender esta postura con nosotros. No hay alternativa. Se lo debemos a nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos.

Amaya Moro-Martín, Astrophysicist; Space Telescope Science Institute, Baltimore (USA); EuroScience, Strasbourg; spokesperson of Investigación Digna (for Spain).
Gilles Mirambeau, HIV virologist; Sorbonne Universités, UPMC Univ. Paris VI (France); IDIBAPS, Barcelona (Spain); EuroScience Strasbourg.
Rosario Mauritti, Sociologist; ISCTE, CIES-IUL, Lisbon (Portugal).
Sebastian Raupach, Physicist; initiator of “Perspektive statt Befristung” (Germany).
Jennifer Rohn, Cell biologist; Division of Medicine, University College London, London (UK); Chair of Science is Vital.
Francesco Sylos Labini, Physicist; Enrico Fermi Center, Institute for Complex Systems (ISC-CNR), Rome (Italy); editor of Roars.it.
Varvara Trachana, Cell biologist; Faculty of Medicine, School of Health Sciences, University of Thessaly, Larissa (Greece).
Alain Trautmann, Cancer immunologist; CNRS, Institut Cochin, Paris (France); former spokesman of “Sauvons la Recherche”.
Patrick Lemaire, Embryologist; CNRS, Centre de Recherche de Biochimie Macromoléculaire, Universités of Montpellier; initiator and spokesman of “Sciences en Marche” (France).

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La Ciencia y sus Demonios